Desde que somos pequeños, nos enseñan que lavarnos los dientes es fundamental. Sin embargo, estudios recientes indican que más del 70% de los adultos utilizan una técnica incorrecta que, lejos de ayudar, desgasta el esmalte dental y provoca recesión en las encías.
El mito de "cepillar más fuerte es mejor"
Uno de los errores más comunes es creer que aplicar presión elimina más sarro. En realidad, la placa bacteriana es suave y se remueve fácilmente con movimientos suaves. Cuando aplicamos demasiada fuerza, las cerdas del cepillo se doblan y pierden su efectividad, además de traumatizar la encía.
"El cepillado no debe ser una batalla contra tus dientes, sino un masaje suave para tus encías."
La Técnica de Bass Modificada
Los dentistas recomiendan esta técnica por ser la más efectiva para remover la placa atrapada debajo de la línea de las encías:
- Ángulo de 45 grados: Coloca el cepillo en un ángulo de 45° respecto a donde la encía se une al diente.
- Movimiento vibratorio: Realiza pequeños movimientos horizontales o circulares en el mismo sitio (como un masaje).
- Barrido: Después de vibrar, haz un movimiento de "barrido" alejándote de la encía.
- No olvides la lengua: Gran parte de las bacterias que causan el mal aliento se alojan allí.
¿Qué cepillo elegir?
Siempre opta por un cepillo de cerdas suaves. Las cerdas duras están diseñadas para limpiar prótesis dentales removibles, no dientes naturales. Además, asegúrate de cambiar tu cepillo cada 3 meses o después de haber estado enfermo.